Jesús Martínez, el mexicano que inventó el MP3
Vaya sorpresa que me llevé al leer esta nota [enlace a una imagen, en la fuente original], en la cual aseguran que Jesús Martínez —un mexicano, como tú y como yo— fue quien inventó el formato mp3 y que, tras años de pelea legal, por fin será recompensado.
Ciudad de México, 2 de junio.- Para muchos adeptos a las nuevas tecnologías, el acrónimo MP3 trae a la mente la imagen de grandes compañías como Apple, que con su popular creación, el iPod, ha revolucionado el modo en que se compra, escucha y distribuye la música entre los jóvenes de todo el mundo, lo cual ha generando ganancias de varios billones de dólares en tan solo cuatro años.
A cualquiera le resultaría sorprendente que el MP3 no haya sido creado por algún científico en un laboratorio informático japonés, sino por un estudiante de ingeniería regiomontano que a principios de 1990 se percató de la importancia que podría tener uno de sus pasatiempos favoritos y se dedicó a compartir canciones en este formato entre todos sus amigos y conocidos. El éxito fue inmediato.
Jesús Martínez Pinedo, con entonces 23 años, creó en el centro de cómputo de su universidad un algoritmo de compresión de audio digital que fue evolucionando a lo largo de tres versiones (de ahí y de sus dos apellidos el nombre de MP3) y se convertiría en el proyecto de su vida hasta que a finales de 1991, un accionario alemán del Instituto Fraunhofer le contactó personalmente y le ofreció 12 mil dólares por el código fuente de su creación.
Quince años después, Martínez Pinedo seguía arrepintiéndose de haber aceptado la oferta que aunque en su momento era cuantiosa para un estudiante, resulta ridícula dado el éxito de su invento en la era del Internet. Afortunadamente para él y para el resto de la comunidad científica mexicana, el International Digital Mendi Bureau (asociación que se encarga de las licencias de distribución de formatos digitales en todo el mundo) declaró el mes pasado, después de seis años de reclamos por parte de varias instituciones científicas mexicanas, que todo uso del formato debe aportar una porción de las ganancias a su creador.
A que es asombroso, ¿no? Otro gran mexicano destacado que agregar a la lista, junto al mítico Guillermo González Camarena, el papá de la tele a color.

